Verano del 2012. Después de múltiples cierres y quiebras ajenas a la voluntad de los que todavía estaban en edad de merecer, la zona levantina dejó huérfanos a cientos de jóvenes y no tan jóvenes que tenían en la oscuridad de la noche su escondite perfecto para dar rienda suelta a su diversión y despiporre....