Era mi segunda vez. Se dice que en las segundas ocasiones no hay que dejar cabos sueltos y profundizar más si se cabe. Fuí con esa sensación, como de una cita inacabada, a medias… y no me arrepentí. Fueron claros, concisos y escuetos. Ellos, creo, con los mismos interrogantes que los propios presentes. La sala...