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A ver por dónde empiezo yo ésto, porque claro, cómo se describe una noche así de especial.

El ambiente de la Black Bird como siempre de diez, y es que seré una señorona, pero la intimidad de una sala pequeña, con el cantante tan cerca que a ratos no hace falta ni micro y tomarse una buena cerveza a gusto… no lo cambio por nada. Pero bueno, que eso sólo es un detalle, que lo bueno fueron las canciones que te rompen por dentro y los poemas con los que parece que todo se te para en el pecho.

Empezó disparando a quemarropa, con un poema de su libro Mi chica revolucionaria llamado Aviso por palabras. Y esto está muy bien, porque voy a aclarar una cosa: si vamos a un concierto de un cantautor que en su mayoría sus historias son tristes, queremos eso, drama, kleenex, cortarnos las venas. En serio, no digáis que los mejores momentos del concierto son las canciones alegres.

Volviendo al jueves por la noche… Diego con tres discos (en España) y tres libros publicados tiene una gran carrera a sus espaldas, perosigue con el mismo o más entusiasmo y se le nota la ilusión en los ojos. El repertorio contó con canciones que casi acarician como ‘Quiero’, ‘El mejor experimento’ compuesta con Carlos Salem, o ‘Almohadas en vela’, la cuál fue un momentazo, cerrando el concierto entre el público sin micro ni jack.

También hubo momentos de risa como su monólogo antes de tocar ‘La talla de tus vaqueros’ y el cachondeíto con el diriririrándundero. Si queréis saber lo que significa debéis ir a alguno de sus conciertos, que no os váis a arrepentir. Y por supuesto no faltó la poesía, su precioso ‘Mi chica revolucionaria’ y otros del libro con este mismo nombre y el estreno de algunos poemas del próximo (Siempre donde quieras, se estrena el 2 de junio).

Además, como cantar y recitar se le queda corto y Diego es un chicoparatodo, también nos entretiene contando algunas de las historias de sus canciones. Tiene dos canciones que se llaman Amantes pasajeros y Amantes pasajeros II, escuhadlas, hilad e ir a algún bolo a escuchar la historia completa. Realmente ésto suena a marujeo de Sálvame, pero es muy divertida, hacedme caso.

Para terminar sólo voy a decir que la música de este hombre es pura verdad, que transmite todo y solo puedes escuchar y mirarle con los ojos muy abiertos. Y que ‘Me gustaría‘ fue la canción de la noche, porque a todos nos han roto alguna vez el corazón y escucharla me arañó la piel desde dentro. Por suerte tengo amigos (y conciertos) que me salvan el pellejo, y un gato que me mira cuando duermo, que no es lo mismo que un perro, pero oye, ahí está.