En la presentación de Palosanto en Madrid especialmente emocionado se veía a Bunbury, después de haber tenido que cancelar los 4 primeros conciertos de su gira española por causas de fuerza mayor, cuando saltó a la conquista del público madrileño.

Estaba con ganas después de dos años de ausencia de la capital y nos avisaba desde su descenso del espacio que el concierto recorrería la extensa senda de su repertorio musical. Despierta y El Club de los Imposibles golpean y despiertan al público desde el minuto cero. Público de la capital que nunca abandono al maño, convirtiendo Madrid en una de sus victorias seguras.

Los Inmortales, Contracorriente, Hijo de Cortes visten adecuadamente. Bunbury no nos sorprende está vez con versiones arriesgadas lo que permite al respetable mantener una actitud festiva y mundana a lo largo de todo el show.

Los nuevos clásicos del maño se van sucediendo. Odiame, Mas alto que nosotros solo el cielo y Por que las cosas cambian abren el terreno para el gancho directo y golpe de campeón que supone Destrucción masiva.

El público no para de corear las canciones recogiendo el guante que Bunbury lanza casi a cada canción. En El extranjero impresiona ver a todo el mundo coreando. Tiempo para la nostalgia con la versión soft de Deshacer el mundo y para homenajear a unos cuantos imprescindibles con El Rescate.

Olvidándose del ritual, la comunión artista – público se puede palpar. El concierto se grabó para un próximo DVD de Bunbury.

Frente a Frente, De todo el mundo, Si, Lady Blue y se van las luces. Bunbury bromea, canta, desaparece y reaparece para los bises de la mano de un sorprendentemente tímido Ivan Ferreiro. Con la salida a escena del madrileño Quique Gonzalez el rocanrol vuelve a escena con Bujias para el dolor.

Han sido algo mas de dos horas de show en las que Bunbury se ha mostrado solido, contundente y siempre entregado. Seguro que todo el mundo se quedo mas que satisfecho.