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Había expectación por ver a Bunbury en el Auditorio Nacional.

Durante los días previos un parte médico anunciaba gastroenteritis aguda del artista de parte de su banda y del equipo, obligando al maño a cancelar la primera de las cuatro noches programadas en el foro mexicano para presentar sus nuevas canciones recogidas en Palosanto (2013).

Bajo la luz de un potente foco que desciende desde un O.V.N.I y con la banda ya preparada en el escenario, apareció Bunbury de riguroso negro, gafas de sol, gesto decidido y la primera en la frente. Con veinte minutos sobre la hora termina la espera y con los primeros acordes de Despierta sube la temperatura.

Bunbury nos prepara y avisa para un viaje sonoro a través de lo extenso de su trayectoria. No engaña. El club de los imposibles pone al público en pie y ya no volverá a sentarse.

“Muchas gracias” entre canción y canción mientras va desgranando su cancionero. Los inmortales, Contracorriente, Hijo de Cortes entre otras canciones nos acercan a uno de los momentos de la noche, donde las gargantas de los miles de espectadores enrojecen, El extranjero.

Se ve que Bunbury tiene ganas, retuerce la silueta, eleva las manos, señala al cielo, se arrodilla, las pantallas gigantes nos muestran a un artista emocionado. Pocas camisetas de Héroes del Silencio y ni un solo alma en el auditorio que no cantara con nostalgia Deshacer el mundo, delicadamente revestida para la ocasión.

Los Santos Inocentes. La banda, se ve grande a lo largo de todo el show, con estilo y compromiso, con tablas y soltura aunque quizás se echa de menos algo de frescura en la interpretación.

El publico entregado canta, Bunbury no para de pedirlo. Una tras otra no dejan de sonar canciones. El ambientes es impresionante con De todo el mundo y sin apenas descanso hasta llegar a Lady Blue en una curiosa versión “acústica”, Enrique Bunbury abandona por primera vez el escenario.

Han sonado canciones de Palosanto, Flamingos, Las Consecuencias, Licenciado Cantinas, Hellville Deluxe, Pequeño, El Viaje a Ninguna Parte y Héroes del Silencio, pero nadie se mueve. Enrique, Enrique…el público quiere más.

Con todo el recinto en pie, Bunbury reaparece para presentar a Carla Morrison con quien interpreta Mar de dudas antesala de otro de los momentos de la noche, Infinito.

Son ya dos horas de concierto. Bunbury se va una vez mas para al rato regresar, algo programado, pero también por aclamación popular. Interpreta Bujías para el dolor, todos cantan Sácame de aquí y al grito de “Una más y no jodemos más” se despide con El viento a favor.

Son solo 15 días desde que arrancó la gira y la actitud parece la correcta. La noche ha sido un recorrido por la historia musical del artista. El recinto y la actitud del público se prestaba a ello. No ha sido Palosanto la columna vertebral del concierto, pero las canciones de este nuevo trabajo se integran perfectamente en el repertorio del cantante.