Llegando sin arriesgar, ganando altura a golpe de canciones.

Segundo disco en solitario de Leiva. Cantante, músico e inspiración para toda una generación que beben del rock filtrado por este chico de Madrid. Pólvora (Sony 2014) suena a clásico, moviéndose con soltura entre medios tiempos marca de la casa y el rocanrol que dejó de ser adolescente. Siguiendo el camino y sin giros bruscos.

Son 13 canciones, producidas por Carlos Raya y con Joe Blaney en la dirección sonora, dotando al disco de evidentes raíces e influencias. Cabe recordar que tanto Raya como Blaney han participado de la grabación de discos de gente como M Clan, Fito y Fitipaldis, o el referente Alta Suciedad de Andrés Calamaro entre muchos otros.

Álbum de sonido amable, al que hay que darle la oportunidad y donde salvo en esperadas ocasiones se echa de menos la inmediatez de las historias redondas que confecciono en Diciembre, su primer álbum en solitario.

Hay algo de auto-afirmación y de celebración popular. Son ya tres noches las que Leiva ha colgado el “SOLD OUT” en La Riviera, y dos semanas como número uno en ventas y aún la gente quiere más.

Con el single Terriblemente Cruel consiguió generar expectativas que se diluyen a lo largo del álbum, estableciéndose en una atalaya de confort que puede llegar a dejar frío para lo que se le supone a uno de los estandartes del pop-rock en España. Llegando sin arriesgar, ganando altura a golpe de canciones.

Canciones que se enredan entre las relaciones de pareja, apología del oficio de cantante, soledad y dudas. Es un disco envuelto del dolor de una ruptura sentimental y en el exorcismo de sacarlo para fuera.

Es la de Leiva una carrera de largo recorrido forjada con la actitud de un músico apasionado y Pólvora un disco que con más pena que gloria nos regala algún verso inspirado dentro de una correcta colección de canciones.

Juzguen ustedes mismos.