Oscuridad, es uno de los adjetivos que encontramos en, La ciudad devora a los pájaros, el nuevo disco de Pablo Galiano. Una vez más, el madrileño nos sorprende con melodías que bailan entre el blues, el rock y el folk y que van acompañadas de letras poéticas que a menudo recuerdan a William blake.

-¿Por qué elegiste como título del disco la canción La ciudad devora a los pájaros? ¿tiene algún significado especial?

Sí, es un tema recurrente cuando escribo. Los pájaros, en este caso, son las individualidades, el ser en esencia. La ciudad representa a la máquina que deja atrás esa esencia primitiva (y mágica). Pero no es un canto al ecologismo, no sé si me explico

-Eres de los pocos músicos que has conseguido que no te “etiqueten” dentro de un estilo musical definido. ¿Cuál es tu secreto?

No sé si estoy etiquetado, pero honestamente, me parece bastante intrascendente siempre que las cosas se hagan con una convicción íntima y un desarrollo más de artesano que de artista supernova o esquivador de etiquetas. Hago la música que me apetece escuchar en cada momento, investigo, escucho, leo y desarrollo… Partiendo de eso, nada parece demasiado importante cuando se habla desde fuera del trabajo de uno.

-En tu anterior disco, La noche es ahora tu casa, se respiraba un punto gótico que parece que con este segundo disco ha seguido creciendo hasta el punto de acapararlo todo, ha sido premeditado?

Yo no diría gótico, pero entiendo a qué te refieres. Hay un cambio de escenario más o menos notable en este último disco. Lo que impregna al conjunto -o lo que pretendía, al menos- es un ambiente más espiritual y primitivo.

-¿Cómo es eso de tener de productor a tu batería?

En realidad, en sentido estricto, yo produzco las canciones y él me aconseja y produce el sonido que busco. A veces va más allá y sugiere variaciones o arreglos. En general llevo el trabajo hecho al estudio. Trabajar con Isaac Rico es como jugar en casa, es uno de mis mejores amigos además de producir conmigo.

-¿Cómo ha sido el proceso de grabación? ¿Alguna anécdota remarcable?

Rápido e intenso. Mucha concentración y muchas risas también

-No solo el sonido de las guitarras es el protagonista, sino que las letras son muy poéticas, que surge primero las letras o la música?

En este caso surge primero un concepto global. Teniendo claro los ambientes “poéticos” de antemano, me resulta más musical hacer líneas melódicas y luego adaptar las letras.

-En el tema Nana de los esqueletos, cuentas con la colaboración de Laura de Garaje Jack, ¿podríamos decir que era inevitable esta colaboración?

Absolutamente inevitable, Laura es parte fundacional de la banda. De hecho esa canción la estrenamos en una mini gira que hicimos ella y yo con un baterista (Nacho Montero de His Majesty the King) por tierras finlandesas.

-En el disco anterior te encargaste del diseño del disco, en este disco también ha
sido así?

Sí, es un dibujo a tinta que hice hace tiempo y que me encajaba como portada

-¿Que querías transmitir con la portada?

Lo primitivo, mágico, casi paleolítico…(jejej…) de la emoción en estado puro

-¿Cómo lo presentarás en directo?

Con la banda completa, Joe Eceiza, Dani Patillas, Laura Rubio e Íñigo Iribarne y como novedad tenemos a Nico Álvarez tocando magistralmente la guitarra en lugar de hacerlo yo mismo. La diferencia es ostensible, es un crack

-He leído que en directo te nublas. ¿Eso es bueno o malo?

Vaya, no sé, supongo que depende del contexto

-Enrique Bunbury escogió La ciudad devora a los pájaros como uno de sus discos más escuchados, ¿Cómo sienta esto?

Me siento muy halagado, tiene mucho más equipaje que yo y es un tipo que busca cosas

-¿Alguna recomendación musical para el 2014?

Alfa, Joe Eceiza, Seasick Steve…

-Muchas gracias y felicidades por el disco!

Grasia!

Escucha aquí mismo La ciudad devora a los pájaros