Mount Kimbie es un dúo con base en la capital británica lleva ya cinco años perfeccionando su música cuyo estilo se encuentra a medio camino entre el dubstep y el ambient. La mezcla resultante se denomina post-dubstep o electrónica minimalista y ya ha sido aclamada por la crítica de las islas bárbaras y más allá de ellas.

Kai Campos y Dom Maker usan samplers un tanto extraños, sintetizadores varios, caja de ritmos, guitarra, bajo, percusión y ordenadores portátiles con secuenciadores y como aplicadores de efectos. Esta formación, tan alejada del típico trío jimi-hendrixiano de blues que tanto proliferó en los sesenta, nos introduce en un mundo totalmente nuevo, con vibraciones relajantes pero bailables, artificialmente naturalistas (muchos de sus sonidos recuerdan a vistas de paisajes) y con un punto de misterioso dado que su estilo es prácticamente virgen y aun no ha sido explotado con tanto ímpetu como lo ha sufrido el rock, el jazz y sus múltiples variantes.

Con seis EPs y dos largas duraciones publicados, esta excepcional pareja ya ha revolucionado el panorama mediático y aparecido en las principales revistas de música, recibiendo halagos varios y valoraciones más que positivas, aun más después de consolidarse plenamente con Cold Spring Fault Less Youth, un álbum que les ha permitido dejarse llevar hacia una experimentación mucho más enfocada que no en un su primer trabajo. Conociendo el buen entendimiento entre esta pareja y el hombre de la electrónica del año por excelencia, James Blake, está clara la retroalimentación que se genera entre estos dos genios del baile psicotrópico; Y si a esto se le añade una de las sensaciones del soul-wave, King Krule, claro está: enloquecemos todos.

Habiendo pasado por grandes festivales como los estadounidenses SXSW y Coachella y los del continente del euro The Great Escape, Field Day y Bestival, llegan al sur de Europa para presentarnos el último disco de la mano de Warp Records, una delicia auditiva y la excusa perfecta para que uno despliegue las alas de la marcha y le quite el polvo a la personalidad más inhibida. El viernes romperán los huesos de los que vayan a la [2] de Apolo y el sábado dejaran con dolor de piernas a quienes asistan a la Sala But de Madrid.

Y si encima aprovechan la ocasión para presentarnos a perlas locales como lo serán en Barcelona Boreals, quienes acaban de sacar su nuevo álbum (Antípodas, una joya de post-rock ambiental) o en Madrid DJ Grobas, todo un personaje del pinche de club actual.