Guadalupe Plata es una de esas bandas nacionales a quien se les coge un cariño tremendo una vez los has visto en directo, porque su música te transmite tanto (¡tanto…!) que a uno le parece conocerlos desde siempre. Sus riffs de guitarras tan característicamente endemoniados, sus potentes e imprescindibles ritmos a la batería y un barreño que convertido en bajo le concede al grupo un mágico cariz hacen de esta banda procedente de Úbeda (Jaén) una de las citas imperdibles en tu ciudad.

El de voz desgarradora llamado Pedro de Dios, el rítmico Carlos Jimena y el de gran estatura (porque de bajo tiene poco) Paco Luis Martos decidieron invocar al diablo allá por el 2008, y a finales de año ya firmaban para el sello local Sociedad Fonográfica Subterránea, quienes publicaron su primer diez pulgadas homónimo: un perfecto debut donde en temas como I’d Rather Be A Devil y Baby Me Vuelves Loco ya se puede oír arder el infierno.

Sus potentes directos pronto les llevaron a girar por toda España, se hicieron con el primer premio en el Festival Lagarto Rock 09′ de su tierra natal y ganaron también el Circuito Joven Pop-Rock de Andalucía 10′ junto a Chin Yi, con quienes grabaron un Split.

Su actividad era incesante, así que en 2011 decidieron grabar su primer larga duración, también homónimo. En este disco recogen las cinco canciones del Split y añaden ocho más. Resultado: trece piezas de indiscutible calidad que hace de ellos alguien a tener en cuenta. Su dirty blues con influencias psychobilly se empezó a comer almas sin descanso, haciéndose con el aclamo mediático y una base de fans que crecía exponencialmente.

En 2012 hicieron una colaboración de versiones con Walter Daniels donde se pueden encontrar: «Ghost rider» de Suicide, «She’s gone» de Hound Dog Taylor, «Black train» de Gun Club y «Married woman» de Frankie Lee Sims. La osadía con la que tratan estos temas puede notarse influencialmente en su segundo y hasta el momento (esperamos) último larga duración, cómo no, también homónimo.

La principal característica de este disco es que está grabado en Austin, TX y producido por el famoso sello Everlasting Records. Con un toque más íntimo sin dejar atrás las melodías de siniestra oscuridad con la que tan bien se les conoce, llevan infaliblemente a cabo su propuesta fantasmagórica. Su blues, crudo por dentro pero muy hecho por fuera, es un reflejo de su ansia de «tocar la música del maligno«.

Este viernes 8 de noviembre podrás vender tu alma en Apolo.