Ivan Azero; músico, artista, soñador, librepensante y fundador de Songs of Berlin… En una época difícil, en la que todos estamos obligados a adaptarnos y en la que nos quieren hacer creer que la solución está en esa palabra tan de moda últimamente, emprendedor, ¡Como si fuera tán fácil!, Iván decidió rizar el rizo. Hace poco menos de un años emigró a Berlín, dejando atrás todo lo que tenia en su ciudad natal, para intentar escribir su propia historia y poner en marcha su sueño.
Estuvimos conversando con él y comentando su experiencia y su original proyecto.

– Hola Iván, antes que nada, felicidades por tu proyecto y gracias por atendernos. ¿Cuéntanos, qué es
exactamente Songs of Berlin, y como surgió la idea?

Songs of Berlin es recorrer una ciudad, en este caso Berlín, escuchando canciones directa o indirectamente relacionadas con lugares concretos de esa ciudad y/o con su historia. Recorrer la ciudad escuchando su banda sonora.
La idea surgió cuando en el 2001 visité los restos del Muro de Berlín por primera vez y al volver a casa de la novia alemana que tenía por aquel entonces, un colega tocó “Another Brick In The Wall” de Pink Floyd y sentí un gustirrinín especial por la coincidencia (sobre todo porque ignoraba que la canción no trata especialmente del Muro de Berlín). Al poco rato me vino claramente la idea de que hubiera sido la reostia escucharla justo en el momento de tenerlo delante, sobre todo si es la primera vez. Entonces agarré mis walkman de cassette y visité la Columna de la Victoria que aparece en la película “El cielo sobre Berlín” (para cuya secuela los U2 compusieron el tema “Stay” cuyo videoclip muestra esa columna culminada en un ángel guerrero), y debido a que seguí con intensidad esa época en que los U2 se relacionaron con Berlín, obtuve un placer especial caminando hacia la columna escuchando la canción. Así de sencillo.

Ese es un efecto muy fácil de conseguir si eres un melómano o un friki como yo. Por eso, después de experimentar ese concepto durante los años posteriores a modo de hobby en muchos otros lugares y de encontrarme por casualidades cósmicas con libros como “Music and mind”, decidí lanzarme y convertirlo en algo profesional, trabajando más a fondo la idea y añadiéndole contenido histórico, sentido del humor, perspectiva cinematográfica, etc.

El resultado final es una especie de programa radiofónico en el que combino mi locución con la música para desgranar a lo largo de un recorrido los secretos que se ocultan detrás de las canciones y de los lugares siguiendo un hilo conductor, que en el caso del primer tour que he creado es música y propaganda durante la Guerra Fría.

He realizado veinte tours hasta la fecha con grupos de hasta 5 personas máximo (me gusta lo pequeño y de calidad) en su gran mayoria caminando, pero acabo de estrenar la versión en Bici Taxi (o Ricksha) para dos personas y es una maravilla porque puedo controlar entonces los ritmos y las pausas y los participantes pueden dejarse llevar cómodamente sentados y protegidos de sol, lluvia, calor o frío.

-¿Porqué Berlín, cuál es esa relación tan especial que tiene con la música?

Sin olvidarnos que Alemania es la cuna de la música clásica para empezar, el caso concreto de Berlín está obviamente relacionado con su trepidante historia… acontecimientos clave en la evolución de la civilización moderna. ¿Qué puede haber más inspirador para un artista que eso?
Supongo que eso explica el hecho de que hayan tantas canciones nacidas y relacionadas con Berlín. Yo lo único que hago es proponer el descubrimiento de esas relaciones escuchando estas canciones en lugares que no son escogidos al azar, sino escogidos porque tienen alguna clase de armonía, relación o contraste interesante con la canción. Contextualizo la música y es bastante arriesgado porque podría ser muy subjetivo. Un sommelier sabe escoger un buen vino para un queso. Yo ofrezco buenos lugares para canciones o buenas canciones para lugares, y a juzgar por el éxito que estoy teniendo parece que no se me da mal. He practicado bastante la verdad.

-¿Crees que es un proyecto exportable y viable a otras capitales europeas, y en nuestro país, lo intentaste poner en práctica en tu ciudad natal, Barcelona?

Es exportable a cualquier rincón del planeta. El libro “música y mente” empieza precisamente con la pregunta ¿Qué música te pondrías para contemplar el Gran Cañón del Colorado? Siempre aparece el guay que contesta “el silencio” a lo que yo respondo que también ofrezco silencio. ¡Es la canción más asequible! Pero yo ofrezco que tengas otras alternativas, para proporcionarte emociones a la carta. Ya que aceptamos seguir creando un mundo sin sorpresas, como cantan los Radiohead, yo ofrezco esto como una alternativa al inconformista. Quizás porque yo soy el primer inconformista. Ofrezco lo que me gustaría que me ofrecieran a mí, y cuando encuentro otros melómanos hacemos intercambio de papeles. Pero está claro que en la ciudad la utopía del silencio es estúpida. Unos buenos auriculares son una herramienta de protección. Quedar te quedarás sordo igual… mejor hacerlo disfrutando.
Podría haberlo empezado en cualquier lugar pero siempre supe que Berlín iba a ser EL Lugar para empezar. Soy un romántico, qué le voy a hacer. Fue allí donde me quedé preñado y allí debía salir a la luz el bebé. Y para colmo todo lo demás, mis aspiraciones personales, el carácter hastiante de la versión española de la crisis mundial y porqué no aquel viejo refrán de que nadie es profeta en su tierra, lo corroboraban.
Además es verdad que aunque en Berlín hay cada vez más artisteo y menos arte, la gente está más abierta y más acostumbrada a frikadas como la mía y he podido experimentar bastante más. Estoy completamente convencido que va ser más fácil llevarlo ahora a Barcelona que al revés. De hecho ya tengo un tour diseñado pero aún no sé cuando lo echaré a caminar… pero ya tengo la estructura preparada.

-¿Como reacciona la gente cuando oye las historias y las canciones.. porque creo que suena desde Sex Pistols a Nino Bravo?.. ¿Como seleccionas las canciones, en base a qué?

En base a su razón de ser. Generalmente en base a la letra y a los motivos que se esconden detrás de la creación de la misma. Qué intereses se pueden esconder detrás es lo que me fascina. Porque yo también escribo canciones (aprovecho para hacerme publicidad jajaja www.ivanazero.com) y porque como buen melómano he crecido y me he desarrollado, muchas veces para bien, algunas pocas para mal, influido por cientos de canciones que me han dado energía, que me han hecho pensar, acompañando momentos importantes y también bastantes otras que me han hecho perderme por los cerros de Úbeda… lo curioso es que a esas también las amo. Incluso aquella con la que me partí el fémur.

Amo la canción en sí como formato y no me importa el género, ni el intérprete, ni la calidad de sonido. Me interesa más su esencia y él porque ha llegado a existir. Como autor puedo afirmar que las canciones parecen seres con vida propia que te utilizan como puente para aparecer en este mundo. Me han contado que eso lo decía Platón sobre el mundo de las ideas y que Keith Richards afirmó ser sólo una antena cuando le preguntaron cómo se le ocurrió la genial “Satisfaction”. Yo he sentido esa sensación en las entrañas y es fascinante. Cuando la canción está acabada no terminas de sentir que sea algo tuyo. Sientes que la canción te ha utilizado para salir.
Sabiendo lo que eso significa me encanta bucear en las canciones de los demás y en su historia y Berlín tiene canciones interesantes para parar un carro, pero no quiero decir con eso que Berlín sea ni mucho menos única en ese sentido.

En mi tour de propaganda y Guerra Fría pongo unas 15 canciones cuyo origen yo he relacionado con ese tema con argumentos de peso… ¿Porqué los Scorpions publicaron “Winds Of Change” en castellano? ¿Porqué Pink Floyd tocó “Another Brick” tan cerca del muro poco antes de la caída? ¿Porqué tantos hispanohablantes desconocemos que la canción más famosa de Nino Bravo trata sobre un hecho de Berlín? ¿Porqué Sex Pistols hablan de su visita al muro durante la Guerra Fría como “unas vacaciones baratas en la miseria de otra gente” en “Holidays in the sun”? Etc … y así nos tiramos 2 horas escuchando, descubriendo y debatiendo.
Uff perdón… ¿Cómo reacciona la gente? Quizá no debería ser yo quien lo dijera. Básicamente lo pasan bomba. Se genera debate. Nos ponemos a bailar. Nos ponemos a cantar. Es una fiesta. Tanto que he salido en Cataluña radio en la Cadena SER. Estoy preparando un vídeo conmemorativo de todos los tours fotos y vídeos de algunos de los momentos, pero hoy por hoy si vais a www.songsofberlin.com podréis ver a tres periodistas y a un guía turístico que conocen Berlín redescubriendo el Muro con música… emocionándose. También he tenido alguno que se ha quedado como ha entrado pero eran una minoría. Tiene que haber de todo.
Y es que creo que todavía no he dicho que utilizo una tecnología inalámbrica… una discoteca silenciosa portátil, cosa que hace que para colmo todos estemos conectados y metidos dentro de la misma burbuja, la misma experiencia y la misma emoción. Si la gente es extrovertida acabamos montando una coreografía musical, especialmente si se vienen conmigo de fiesta nocturna lo que yo llamo la ruta “De bar en bar sin parar de bailar”.

-¿Imagino que tu mayor problema debe ser la promoción, trabajas con algún teleoperador, agencia.. como puede contactar la gente contigo?

Cierto es la promoción. Trabajo con una empresa excelente de turismo en Berlín se llama Hola Berlín. Podéis contactarme a través de ellos en www.holaberlin.com o a través de la web www.songsofberlin.com, que contiene el enlace a facebook, el correo electrónico y el teléfono.

-¿Tienes un recorrido único, o es todo muy dinámico y versátil, te adaptas al cliente?

Tengo un primer tour histórico sólido de título “Música y propaganda en la Guerra Fría” para recorrer lugares y monumentos emblemáticos y un tour lúdico flexible titulado “De bar en bar sin parar de bailar” donde pongo hits de todos los tiempos o de músicos locales mientras recorremos bares especiales antes y después de la disco.
Básicamente lo hago caminando para un máximo de 5 personas o en bici taxi para un máximo de 2. El año que viene ampliaremos el número de bicitaxi a 4.
Pero siempre te puede subir a un autobús de dos plantas, a un barco, a un tren exterior o el mismísimo metro y seguir disfrutando. Es una pena que no podamos utilizar bicicletas individuales, a no ser que vayamos a lugares como el aeropuerto abandonado o carriles bici seguros.

Esa es otra de las ventajas de Berlín, ofrece una variedad inacabable y exótica de lugares estéticamente interesantes y de medios de transporte variados.
Teniendo en cuenta todas estas variables, que todavía me quedan muchas canciones por colocar en el espacio, que poseo una amplia biblioteca, que he asistido a más de 300 conciertos de todo tipo de género, que tengo una red de contactos en el mundo de la música bastante potente y que preveo utilizar una plataforma tipo Spotify me puedo adaptar al cliente según lo convengan la situación. De hecho el mayor reto es saber hacer un tour adaptado a cada persona. Para el DJ que llevo dentro no hay nada más placentero qué ver a la gente sonreír cuando aciertas con la elección… sólo que yo soy un “walking DJ”.

-¿Alguna anécdota interesante?

Muchas. Ofrecer viajes gratuitos con la bici taxi, poner música y recibir aportaciones económicas generosas espontáneas, como la de la pareja de alemanes se tragaron “La Marea de Vetusta Morla” durante media hora atravesando una calle comercial medio vacía por la noche yno querían que les cambiara de canción; cantar Nino Bravo con un padre y un hijo a pleno pulmón con todos los alemanes mirándonos; bailar un rocanrol de los beatles con una guapa alemana en plena Postdamer Platz; atravesar una veintena de trabajadores recién salidos de la obra escuchando la versión alemana de comandante Che Guevara; tener a una abuelita encantada durante dos horas de pateo y cantando libertad frente a la Puerta de Brandenburgo; un paseo en bici con una amiga rusa que flotaba escuchando a Sabina; recibir propinas que doblan o triplican lo esperado aunque insistas en rechazarlas (que hermoso cuando te meten el dinero en el bolsillo y te dicen que te lo has currado); ponerles el tour a dos chilenos que caminaron conmigo durante una hora para llegar al punto de inicio cuando se enteraron de que escucharían Pink Floyd delante del muro; pieles de pollo, casualidades en movimiento, musicales improvisados subiéndose las farolas con todo nevado a lo cantando bajo la lluvia; poner los auriculares por sorpresa a un grupo de desconocidos y que te acaben llevando de fiesta; hacer cantar a la peña guns and roses en un bar con música tecno; ofrecerle un tour relajante de vuelta a casa a un amiga que salía estresadísima del curro; cobrar 2 euros por dar una vuelta alrededor de la Puerta de Brandenburgo escuchando el himno a la alegría de Miguel Ríos; que te propongan Uprising de Muse para atravesar la puerta de Brandenburgo; descubrir a mitad de tour que tu participante de origen asiático es la responsable de los efectos especiales de una película muy famosa y que te ofrezca promocionarte; que tus mejores amigos vengan a visitarte especialmente para hacer el tour; animarles el trayecto entren a miembros de una project house camino a una fiesta secreta…

Todo depende de la armonía entre los participantes y el guía, las ganas de comunicarse y de jugar que puedan haber, la apertura mental… todos y cada uno de los tours han sido únicos, y la idea es que cada uno de ellas tenga un toque mágico.

En general la gente vive su propia experiencia y no siempre la exteriorizan o la comparten pero siempre pasa algo. El objetivo principal es que sea inolvidable y la promoción sea boca a boca.

-¿qué perfil cumplen tus clientes, turistas, residentes de fuera en Berlín, propios berlineses…?

Mi ambición es que sea para todo el mundo porque en el fondo lo que se esconde debajo es una intención musicoterapéutica. Se pueden diseñar experiencias para diferentes fines. Pero por una cuestión práctica estoy empezando por el turista hispanohablante o angloparlante, y a los locales les ofrezco el viaje musical en bici taxi como regalo especial para sus amigos y conocidos, cumpleaños paseos románticos etc. Los locales se resisten más ya sea porque siendo alemanes se creen que lo saben todo, o siendo españoles no quieren sentirse turistas, pero cuando consigo convencerles de que lo prueben todos coinciden en las mismas frases: he aprendido mucho, he vivido la ciudad de otra manera. Y yo les digo, con mucho cariño: “veeeeesss cómo te lo decía yo, hombre de poca fe”.

En un futuro tendré en diferentes idiomas, acentos y siempre siempre cargados de buen humor y buen gusto. Con música para todas las edades, de toda clase de género, pero siempre buscando pasarlo en grande y disfrutar aprendiendo y compartiendo. Las palabras que acabó de utilizar suenan a los mundos de Yupi y a qué os estoy vendiendo la moto, pero todo es verdad, como espero que corroboren los comentarios pediré que me den los participantes que arrancaron la temporada este verano cuando ponga en marcha la nueva web que elaboraré durante este invierno.

-¿Por otro lado, que tal la movida berlinesa, hay mucho emigrante que se ha ido a buscar oportunidad, sobre todo artistas?

No sé si hay muchos o pocos. Soy muy malo para las estadísticas. Como he dicho antes hay cada vez más artisteo y menos artistas, pero es cierto que Berlín sigue teniendo un ambiente de sorpresa constante, de creatividad, cada vez más mediatizada y canalizada y cada vez más previsible, pero aún viva. Es un buen lugar para resistir y para expandirse, pero domina la moda de lo gratuito, lo fugaz, el si te he visto no me acuerdo y el yo también soy artista. La movida berlinesa es un arma de doble filo… aquí quedan libertades que te hacen sentir más vivo e inspirado que en otras partes, y a la vez, un lugar donde todo el mundo es joven y es “guay” te puede acabar volviendo loco.
Lo que sí he notado es que los españoles que han venido a Berlín y se quedan compartimos una misma inquietud y un mismo inconformismo no necesariamente relacionado con el fenómeno de la crisis, sino con un deseo de aprender a vivir de una manera más profunda, con mayor consciencia y conocimiento. Osea que hablamos de fútbol pero no sólo de fútbol. Y sí, está viniendo mucha gente esperando encontrar quizás lo que Berlín ya está dejando de ser y sumándose al proceso de desintegración, pero mientras dure lo disfrutaremos.

-¿Que oportunidades da Berlin a la gente como tu? ¿Como os acogen?

A mí me han acogido con las puertas abiertas especialmente la gente de Hola Berlín y la gente de Berlunes, para mí la flor y nata hispanohablante de Berlín y lo digo bien alto aunque suene a pedante, sobre todo en cuanto a sensibilidad y apertura mental. Pero es una visión subjetiva. Quien por alguna buena razón debe empezar un nuevo capítulo en un lugar se encuentra las puertas abiertas sí o sí.
Es un clásico que los emigrados sean más solidarios entre ellos. Menos mal sólo faltaría que nos sacáramos los ojos aquí también. Eso es lo que me encontrado yo. Solidaridad, buen rollo y ganas hacer cosas positivas y sociales.
Pero Alemania está dejando de ser benevolente y conviene quitarse de la cabeza que esto sea ningún “paraíso” en Europa… Para responder esta pregunta mejor os recomiendo lo siguiente: El libro “La quinta alemania”, y los blogs www.berlunes.com y cielobajoberlin.blogspot.de