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Barcelona hervía de gente al lado del Poble Espanyol. Había colas que llegaban hasta el museo de Catalunya. No veíamos avanzar la cola, pero, al final…

Llegamos al lugar de los hechos a eso de las 8:00 o así. Hay que decir que yo iba con mis padres pese que me tenía que encontrar con un amigo mio allí. Mientras mi madre se sentó en un banco, para observar como avanzaba la cola de gente que debía entrar allí, mi padre y yo nos dirigimos hacia el final deseando que nuestro turno de entrar llegara pronto. Al cabo de una hora, lo logramos. Estabamos allí, donde un par de años atrás había visto al gran Bob Dylan (que debido a su edad yo creo que nos decepcionó un poquitín a todos, aunque fué increïble de todos modos) allí estaba.

Un gran escenario, un montón de luces y… un montón de gente. Yo me fuí adentrando entre la muchedumbre pensando que no llegaría nunca a primera fila pero cuál fué mi sorpresa el ver que estaba a menos de 1 metro de las vallas y que tenía el escenario justo delante…

Esperé y esperé. Hice fotos y algún video y todos estábamos ya con un ansia de Knopfler que no nos cabía dentro. Yo estaba alucinando con el espectáculo y eso que todavía no había salido el artista principal.

No tenía modo alguno de contactar con mi amigo ya que le llegaban mis mensajes pero no respondía y pensé que debía estar a lo suyo.

A la media hora de estar allí esperando, cuando ya era de noche y no se podría ver nada de no ser por las luces potentísimas que había para iluminar bien el escenario… un hombre salió y dijo “Bona nit siniores i siniors! Please welcome back to Barcelona… Mark Knopfler!!!” Y un estruendo que podía haber causado un terremoto le dió una calurosa bienvenida al rey de la Dobro.

Salió y sin decir una palabra, cogió su guitarra Fender y nos regaló los primeros acordes de “What it is”, canción que yo había descubierto muy recientemente antes del concierto.

Yo lo estaba flipando en colores. Estaba colocado sin haber fumado nada. Estaba en un éxtasis donde solo el gran Bob Marley había logrado llevarme mientras leo en mi casa. Sin darme cuenta había puesto los ojos en blanco de lo increïble que sonaba aquello.

Yo quería que tocara “Brothers in Arms”, mi canción favorita, pero en lugar de eso pasó a una de Privateering.

La gente pedía y pedía al grito de “SULTANS” la canción “Sultans Of Swing” pero nunca llegó. Por otra parte, en cierto momento del concierto, en un “entrecanciones” alguien empezó a gritar “in! inde! independencia!” y un montón de gente se unió a aquel grito de libertad y de fortaleza del pueblo catalán.

El concierto siguió apaciblemente durante unas horas que a mi se me pasaron volando y, entonces la guitarra de mis sueños apareció en el escenario. Plateada y con agujeros de sonoridad, mi querida Dobro salía al escenario. La guitarra de las guitarras tocada y acariciada por el maestro de los maestros. Yo creí que iba a tocar mi querida Broters in Arms pero en lugar de eso tuvo la igual generosidad de empezar a tocar los primeros acordes de “Romeo And Juliet”. Una canción que me había inspirado para hacer muchas cosas que llevarían a los dos mejores días de mi vida y allí estaba, Knopfler, rasgando su Dobro, musica inigualable donde la haya, esuvieron a punto de saltarse me las lágrimas… Y la canción acabó quedando grabada a fuego para siempre en mi memoria.

El concierto continuó un tiempo, y para despedirse con un único estilo, su estilo, empezó a rasgar su Fender roja y blanca en busca de la canción que si no nos ha hecho soñar al 80% de sus fans, él no se llama Mark Knopfler.

Como iba diciendo, cogió su Fender roja y blanca y empezó con “Telegraph Road” para regalarnos otros 14 minutos de nuestras vidas que a muchos de los a-fortunados que pudimos estar allí nos llegó tanto al alma que nos dió un ataque al escuchar el magnífico y esplenduroso, magnificiente y (…) [bueno unos cuantos adjetivos más que cualifiquen epicidad] solo de guitarra.

Knopfler tiene ya unos años y está algo viejete pero en todo su concierto, a parte que parecía que sus manos tenían vida propia, parecía que tenían 30 años menos.

El concierto duró cerca de 2 horas y la verdad es que no tengo palabras para describirlo. A continuación os dejo la grabación de sonido del concierto. Disfrutadla!

Fuente: Blog de un youtuber que se dedica a hacer gameplays www.youtube.com/user/fakolywise y a subir conciertos a los que va www.youtube.com/user/fakolywisemusic Síguelo en twitter @FakolyWise