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Pongámonos en antecedentes:
Txetxu Altube, guitarrista y cantante, ha girado durante muchos años acompañando a Miguel Ríos en su banda.
Carlos Altube, bajista y hermano de Txetxu y Alfonso Adánez, batería del grupo formaron parte de la banda de Willie Nile, rockero y cantautor de Buffalo.
Por otra parte, han llenado recientemente algunos teatros en galas benéficas (y de las cuales ha salido su último CD en directo) junto a gente como el propio Miguel Rios, M-Clan, Mikel Erentxun o Álvaro Urquijo de Los Secretos… ahí es nada…
También ahí nos encontramos alguna pista sobre la calidad del grupo cuando entramos en la sala y nos encontramos con alguno de los instrumentos en el escenario: Una rickenbacker de 12 cuerdas y una fender telecaster en sus apoyaderos son, como mínimo, una buena impresión y un buen adelanto de lo que puede ser el concierto.

Pero bueno, a lo que vamos.
En la sala había bastante gente para lo pequeña que es, y la mayoría pasaba de los 30, cosa que puede denotar que no estamos delante de un grupito bonito de moda. Con la primera canción, Sácame, ya se pudo ver que ese público es fiel pues empezaron a corear la letra de la canción, la cual nos enseñó que saben de esto; buenos riffs, buena letra y mucho oficio y también vemos una cosa que nos alegra mucho: que la sala está muy bien sonorizada, felicitamos al técnico. Seguimos con Lo que queda, una preciosa canción muy bien trabajada armónicamente donde empieza a destacar la preciosa voz de Txetxu y las trabajadas letras y hace preguntarnos porqué nos son mas conocidos. El concierto siguió con Ayer y Vendaval (canción que da título a su 2º disco), donde podemos ver que Txetxu también hace conciertos acústicos ya que la intro y la mayor parte de ellas son guitarra+voz (preciosa por cierto, ¿lo había dicho?), Soldados (el 1r single de su 2º disco), donde podemos ver reminiscencias a La frontera aunque, en mi humilde opinión, los mejoran. A estas alturas el público ya está hirviendo. Cuestión de intensidad, Ropa y Blanco (donde empiezan con una pequeña intro de “So happy together” de The Turtles) cierran una primera parte más “suave” donde podemos llegar a entrever algunos guiños a su admirado Bruce Springsteen y donde en alguna de ellas las letras rozan la poesía con algunos coros e intros muy preciosistas.

Empieza la segunda parte (por decirlo de algún modo) con Para verte bailar, una canción nueva en la que se nota un aire mas “alegre” con acordes mayores y un ritmo más vivo. A partir de aquí nos deleitan con las canciones que cantaron a dúo con varios artistas; Jamás junto a Mikel Eretxun (donde por fin vemos un solista que no se come el mástil con los ojos cuanto puntea, cosa que he visto poco últimamente, por ejemplo en Besos robados…),Nadie con los secretos, Juego sucio con Miguel Ríos, un blues con slide que se convierte en R&R a la mínima de cambio (grande), Suave, Skyline con M-Clan (donde la guitarra llora es donde la sabiduría sale a la luz…¡¡y aquí hay mucha luz!!). Con Sígueme suben los biorritmos de alto latido y suspendida armonía unida con la fuerza de los versos y la calidad. En Horas, una preciosa balada, tienen un recuerdo para un fan desaparecido, un bonito detalle que les honra, termina con Txetxu soleando entre el público…¡¡que grande es este tío!! Llegamos al final con Trozos y Desafíame, grandes canciones, especialmente la última donde la letra me hace pensar en una historia personal, cosa que dice mucho de quien la escribe. Disfrutar y hacer disfrutar, la música se trata de eso, ¿no?

Se van pero, evidentemente vuelven. Casi siempre y Sin recoger nos da un pequeño set acústico para coger aire pero lejos de perder fuerza la mantiene arriba, y es que este tipo sería capaz de llenar las bodegas de un petrolero solo con la guitarra y su VOZ (creo que ya he dicho que es preciosa). Si pierdo la cuenta, otra canción que podría firmar el mismísimo Bruce y Compás de espera cerraron este concierto que, al menos para mi, fue una sorpresa muy, muy, muy agradable.

En resumen podemos decir que: fue un concierto buenísimo en el que no supe percibir ni un solo error de ejecución y donde me demostraron que, aunque yo ya estoy mas que convencido, es mas fácil ser famoso que ser bueno. Y para finalizar, solo puedo decir una cosa: GRACIAS.

Aquí puedes escuchar su último trabajo en directo «En los teatros del canal»