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«¿Qué clase de incendio eres tu? que avanzas sin rumbo fijo…» Así es como empieza el nuevo disco de Fabián, “La brisa leve (La luz distinta)”. El músico leonés ha confesado que eligió esta canción como guiño a su anterior disco.

Has presentado tu cuarto disco con una canción muy primaveral, llena de amor y vitalidad, La luz distinta. ¿Cuesta decidir la canción con la que presentar un disco?
Normalmente cuesta un poco, pero en este caso lo tenía bastante claro, porque es una de las primeras canciones que empecé a maquetar, y, para presentar una nueva colección de temas, nos resultaba la más clara precisamente por eso que dices: está llena de vida y ritmo.

Además, forma parte del nombre del disco junto con otra canción.
Me hacía gracia esa duplicidad en el título. Es un poco mi forma de trabajar: Lo sosegado de La Brisa Leve, que es un tema completamente acústico, sin percusiones, grabado en directo, y que cierra el disco, y la velocidad de La Luz Distinta, que es, yo creo, el tema más pop del álbum.

Es un disco compuesto por diez canciones elegidas parece, a la perfección. ¿Cómo escogiste las canciones?
Yo maqueto las canciones en mi casa, y voy terminándolas así, a medida que las grabo. Al final me junté con diez temas con los que estaba realmente satisfecho, y decidí dejar de maquetar para empezar a grabar el disco con mis amigos. Así fue la historia, al menos en esta ocasión.

Para la publicación de este disco participaste en el proyecto Crowdfunding ¿Qué valoración sacas de esta experiencia?
Indudablemente, la primera impresión es que hay gente maravillosa que sigue mi música y que sigue creyendo en el poder de las canciones, y entiende que grabar discos cuesta dinero y está dispuesta a respetar mi oficio.

¿Repetirías?
Ha sido un proceso largo y bastante estresante, porque me he ocupado yo de todo, y por ahí a lo mejor me lo pienso a la hora de hacerlo otra vez, pero en cualquier caso, está claro que el modelo de negocio está cambiando, y que si trabajas duro, puedes contar con la gente que te sigue para llevar tu proyecto a cabo. Estoy muy agradecido por ello.

A parte de tener el apoyo de la gente, la crítica se ha mostrado muy favorable contigo, ¿Qué lugar ocupa la crítica para ti?
Que hablen bien de tu trabajo es motivo de alegría. Afortunadamente, conmigo siempre se han portado muy bien, y no me puedo quejar a ese respecto. Lo cierto es que supone una satisfacción, pero nunca puedo perder la perspectiva desde la que escribo y hago música: yo hago canciones para mí, para entenderme un poco mejor y para intentar ser lo más feliz o estar lo más tranquilo posible. Quizá, esta forma de trabajar también sea la que ellos más aprecian, no lo sé.

Cuando escuchas el disco parece que este todo pensado al milímetro. ¿En directo te gusta tenerlo todo pensado o prefieres tirar de la improvisación?
Hay espacio para las dos cosas. La verdad es que cuando salimos a tocar, hay una base de ensayo, o más que de ensayo, de empaparse de cada canción, hasta el punto de verlas como entes vivos. Ten en cuenta que las compongo, las grabamos, las arreglamos, producimos y mezclamos, y luego las tocamos en directo.
Es como si emprendiéramos un camino entre dos puntos cada vez que tocamos una canción, y algunas veces vamos corriendo, otras despacio, otras muy abrigados, y otras casi sin ropa. El camino es el mismo, pero se puede hacer de muchas maneras.

¿Y se puede hacer en un recinto grande?
Lo normal es tocar en lugares pequeños o medianos. He tenido la oportunidad de tocar en teatros a lo largo de todos estos años, y es el formato en el que me siento más cómodo. Nos gusta jugar mucho con las intensidades en las canciones, subir y bajar el volumen en un mismo tema, y eso sólo se consigue en un recinto con determinadas condiciones acústicas. Quién sabe hasta dónde lograrán crecer estas canciones, y si algún día puedo tocar en un recinto enorme lleno de gente, yo estaría encantado.

En el disco cuentas con la colaboración de Quique González en “Todas las aves del sur” y Zahara en “Maravillas”. ¿Cómo surgieron estas colaboraciones?
Quique es un maestro. Talento y corazón. Trabajar con él es uno de los regalos más bonitos que me ha dado la música. Lo conocí hace bastantes años, abriendo para él en mi ciudad, y que se muestre tan cercano y afín a mi manera de ver las canciones, para mí es como recibir el diploma de fin de carrera. Y Zahara es amiga mía desde hace tiempo. Hemos vivido cosas juntos, y admiro mucho su forma de hacer canciones, de interpretarlas. Es una artista muy grande, con mucho talento. Siempre habíamos querido grabar algo juntos, y creímos que “Maravillas” era la canción perfecta.

En un futuro, ¿qué músico o banda te gustaría que colaborara contigo?
Me gustaría que me produjera un disco Jeff Tweedy. Ir a Chicago, al Loft de Wilco y grabar un disco allí. Soñar sigue siendo gratis.

¿Algún descubrimiento musical reciente?
Me gusta un grupo australiano que se llama Clubfeet. Y Father John Misty, el exbatería de Fleet Foxes ha sacado un disco muy guay.

Para terminar sometemos a Fabián a un pequeño test:

Un disco: Heartbreaker de Ryan Adams

Una canción: At Least That’s What You Said, de Wilco.

Una pasión: Las canciones

Una debilidad: Las guitarras

Una afición: El fútbol

Barcelona o León: Afortunadamente, no tengo que elegir: parte de mi familia más cercana vive en Barcelona

Una mala costumbre: A veces paso demasiado tiempo sin comunicarme con el mundo.

Te gustaría conocer a… Neil Young

La música… sana

Como te definirías: Soy una persona tímida y reflexiva.

Teníamos muchas ganas de poder hablar contigo. Nos has hecho vibrar con este disco, muchas gracias.
Gracias a vosotros!

Aquí puedes ver el videoclip de su primer single La luz distinta