Lori Meyers cada vez se ven más próximos a lo que buscan transmitir

Fue pasado 19 de marzo cuando el quinto álbum de Lori Meyers vio la luz bajo el nombre de «Impronta». Para grabarlo, se acurrucaron entre la naturaleza de sus tierras granadinas durante un mes, en el Hotel Huerta Nazari de Alomartes. Para la producción confiaron en Ricky Falkner y Sebastian Krys, dos reputadísimos productores con los que tienen la jugada asegurada, solo hay que echarle un vistazo a sus curriculums para darse cuenta de ello.

Este último trabajo, es muy Lori Meyers, según ellos mismos, cada vez se ven más próximos a lo que buscan transmitir. En él podemos saborear influencias musicales de décadas pasadas, especialmente la de los ochenta.

Podemos encontrar 12 canciones que mantienen la esencia del grupo. El primer corte «Planilandia», destaca por tener minutos de estilo rock que contrastan con momentos de textura suave, consiguiendo también un contraste de las emociones a transmitir. En otros temas, el grupo funde cuidadosamente estilos entre los que se encuentran el funk, pop, indie o el rock, que definen un conjunto de ritmos bailables y animados, con fuerza, que llevan los nombres de «El tiempo pasará», «Huracán», «Una señal», «A-sinte-odio», cuyo título juega con las críticas que han podido recibir por el gran uso de sintetizadores, «De los nervios», y «Zen», que recuerda a los inicios de los granadinos, pero cubierto con la fuerza que emanan sus últimos trabajos. Llama la atención «Emborracharse», que aporta un golpe canalla y gamberro tanto por la letra como por la música. «Tengo un plan» combina la tinta energética del rock y la electrónica con unos matices tristes que nos devuelven a un choque de sentimientos distintos que aparecen dados de la mano. Para conseguir un equilibrio completo, también tenemos pistas más tranquilas donde se engloban «Impronta», «Deshielo», una de las mejores baladas del grupo, donde cada nota consigue flotar, y «Despedirse», doceava composición con la que se marca el final y que fue grabada con las ventanas abiertas a los sonidos de la naturaleza en medio de la cual se encontraban.

Sobre las letras nada nuevo, predominan las que tratan de amor y desamor, con un toque, en ocasiones, amargo.

En resumidas cuentas, han buscado que sea algo completo, con la intención de llegar a un público más amplio por la presencia de distintos estilos. Podemos disfrutar de algunas canciones bailables, rebeldes, rápidas y directas, y con otras que rozan la balada y la serenidad.

Aquí puedes escuchar «Impronta» con los comentarios de los propios Lori Meyers.