Una noche para hacer el amor, enamorarse o dormir en cucharilla…

El sábado 23 estuvimos en el concierto de Fabián, que presentaba su nuevo disco La Brisa Leve (La Luz Distinta) en la sala Deposito Legal de L’Hospitalet. Llegamos a la hora anunciada y nos tomamos unas copas para amenizar la espera. Al rato llego el leonés, se acerco y saludo a unos pocos, de una manera egoísta no se si quiero que este artista toque en recintos mayores, esta cercanía es un regalo para unos pocos y una exclusividad que no me gustaría compartir… pero claro que si! Fabián se merece un baño de masas y más…

El concierto empezó sobre las 22:30h, Fabián a oscuras y el resto de componentes de la banda ligeramente más iluminados, se enciende una bola de discoteca que tenia enfrente (todavía tengo el reflejo cegándome los ojos) eso si era una Luz Distinta… arrancan a tocar algunos temas intercalando viejos conocidos con otros de su nuevo disco, pero no fue hasta tocar el single La Luz Distinta que la gente se empezó a animar, la quinta o sexta del repertorio, también es cierto que los temas empezaban a sonar más enérgicos. Me encanto el recurso de la acústica distorsionada y el perfecto dominio de las dinámicas en cada canción, aunque no dan margen a la improvisación, que siempre es de agradecer. El batería bien aprovechado, era un buen recurso para todo, tocaba el banjo en algunas canciones a la par que le daba al bombo y al charles manteniendo así el ritmo y matizando con otro instrumento de cuerda, en cambio en Todo lo demás se puso en pie y nos sorprendió con un Beat Vox perfectamente empastado con la canción. Le llego el turno a Triunfadores que la dedico a varios de sus amigos de Barcelona, preciosa letra y en especial el solo de armónica que fue sustituido por otro que silbaron entre el público, muy bonito de ver como diría Fabián.

La actuación acabó con La huida temazo de su anterior trabajo, que fue el broche final para un concierto del que podemos extraer la conclusión, de que Fabián es todo amor, hace que se respire amor y transmite buen rollo a pesar de la melancolía de sus letras. En definitiva un concierto precioso, natural y mágico, una noche para hacer el amor, enamorarse o dormir en cucharilla… una huida al despertar.